Observa, recapacita, decide

 

 

 

José Enrique Centén Martín
Nos acercamos una vez más a las urnas para elegir a nuestros representantes municipales, y una vez más podemos observar (en pueblos pequeños) que en la mayoría de las listas electorales aparecen en los cinco primeros puestos personas cuya única vinculación con su municipio es que sus progenitores son del pueblo, sin vivir en él, personas ajenas a las verdaderas necesidades de la población, esta situación se repite cada cuatro años, solo hay que dar marcha atrás en el tiempo para ver su consecuencia, recapacita, ¿qué calles se han arreglado?, lo sabes seguro, alguna cercana a las suyas, de sus familiares o producto del clientelismo.

Alumbrado público en calles particulares, mientras en otras los vecinos tienen que pagar y arreglar el suyo, ¿cuántas veces se ha reformado el Ayuntamiento interior o exteriormente?, ¿y la Plaza del Pueblo? Crean infraestructuras deportivas pagadas con nuestros impuestos y explotadas por empresas particulares, para su ocio los fines de semana. Fiestas patronales con derroche. Comidas anuales para los mayores. Mientras los verdaderos problemas aparcados porque «no son competencia de este Ayuntamiento, sino de la Comunidad». Esto ocurre en la mayoría de los pueblos, puede haber alguna excepción, pero pocas, estos supuestos representantes municipales solo representan sus intereses o la suma de intereses particulares, nunca el bien común, tratando a los mayores con cierta deferencia con esas comidas, pero en realidad es la captación de votos, ver Génesis (Cf. 25, 19-34), su único fin es conseguir la primogenitura o la Alcaldía por un plato de lentejas.
De nuevo elecciones y muchas listas con candidatos pertenecientes a familias concretas, y parecidos programas electorales que incumplen legislatura tras legislatura. Mientras otros ciudadanos sin conexiones familiares ni clientelares, jóvenes vecinos con el único interés de mejorar su municipio y viviendo la situación descrita en el artículo «Síndrome de Limes o de frontera y defensa», sin terrenos, pajares o fincas para especular, posiblemente de alquiler o hipotecados y con muchos años en la localidad, pero sin arredrarse se han integrado en algún partido político o creando una Agrupación vecinal debido al abandono social y las carencias de sus municipios, han dado este paso para intentar regir la población y mejorarla, se les conoce, pero se les ignora por no ser nativos a pesar de su valía y desinterés en lo particular. Si habéis observado y recapacitado esta situación, el próximo día 24 de mayo es el momento de decidir y cambiar para mejor. En vuestras manos está el cambio o la perpetuación de la situación actual. Piensa, y vota por el bien común de tu municipio sin olvidar que: «somos producto de nuestras decisiones» (Marilyn Monroe).

 

 

 

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