UN CUENTO DE VERANO

Había una vez cierto labrador, dueño de una tierra fértil que tenía el agua de riego cerca y el clima muy adecuado. Poseía un burro, una vaca, gallinas, una mujer, cinco hijos y a todos los trataba por igual. La mujer y los hijos trabajaban con él desde el amanecer, pedían poco y al menos la mujer, daba mucho. Año tras año fue cambiando el clima , con él la cosecha, incluso hubo un gran fuego que asoló 500 hectáreas en su pueblo y dejó a mucha gente sin producción. Cada día era peor, menos lluvia y más calor. Los hijos se fueron de la casa familiar a la ciudad y la mujer les siguió, huyendo de la tiranía del trabajo y la entrega incondicional. Mi incierto labrador asfixiado por la falta de agua, las deudas y una economía que no controlaba, acabó vendiendo lo único que le quedaba: la tierra. Quien compra no es otro agricultor sino un grandísimo hipermercado que ya controla la tierras colindantes, levanta naves, acapara la producción de todos los agricultores del pueblo y que acabará construyendo un gigantesco centro comercial para consumo de todos los habitantes de la zona.

El agricultor que antes abastecía de alimentos a la comunidad, ahora compra los tomates en Carrefour, se ha afiliado a un partido de extrema derecha que niega la existencia del cambio climático, lucha contra las feministas y la verdad es que se muere de añoranza por un tiempo en el que su palabra era la ley.

Y colorín colorado este cuento nunca se acabará.

Más allá de siniestras historias sobre cómo el capital convierte siempre las crisis, en este caso climática, en una oportunidad de negocio, España se quema. Aquí al lado los vecinos de Lozoyuela, Mangirón, Siete Iglesias, Buitrago han visto arder los campos muy cerca de sus casa. En Guadalajara arden ya 13.000 hectáreas y las llamas han obligado a evacuar a 800 personas en 21 municipios. En Zaragoza han ardido 14.400 hectáreas  y han desalojado cinco municipios zaragozanos y uno navarro. En Almería han fallecido 13 personas y se han quemado 7000 hectáreas. El verano acaba de empezar.

Una  amiga me decía ayer que lo peor es que nos estamos acostumbrando a que se queme todo y pronto planificaremos nuestros viajes teniendo en cuenta la previsión de fuegos, zonas más afectadas y superficie destruida. DESOLACIÓN

Volvemos a la poesía de J.M. CABALLERO BONAL (Jerez de la Frontera 1926/ Madrid 2021)

LA INTRANQUILIDAD DEL DEBER CUMPLIDO

Dichoso aquel que una mañana
de repente
se aparta del camino que anduvo cada día
durante muchos años hasta el inapelable
distrito del deber.
¿Qué lo hizo abdicar:
la misma inoperancia de la inercia,
el tedio repetido como una despiadada
devastación, la enmohecida
distancia entre los majaderos y sus cárceles?
¿Eligió sin querer lo menos
predecible, es decir, lo más justo?

Dichoso aquel que un día desanduvo la vida
hasta alcanzar la paz de lo no aconsejable.

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