Las fiestas en paz en Rascafría

Rascafriafiesta MG 7081

 

 

 

Las fiestas grandes de Rascafría tienen una entidad propia que, ni los cambios de corporación y de sino político las afectan: las mismas ganas de diversión y los mismos problemas. El centro del pueblo se convirtió en el epicentro de las actividades. Las orquestas, los juegos y talleres organizados por las peñas, concursos, el pregón y los disfraces.
Las Gumias, La Senda contribuyeron con sus juegos para los pequeños, los concursos de tortilla, el torneo de póker, el lanzamiento de alpacas… llenaron de vida la plaza. Establecimientos comerciales contribuyeron con actividades: como el Horno de Ana (con su concurso de repostería), el restaurante Briscas (con su simultánea de ajedrez) o Jarche Peñalara (con la espectacular exhibición de corte de madera con Sthil). {phocagallery view=category|categoryid=519|limitstart=0|limitcount=0}
El homenaje a los mayores y los actos religiosos tuvieron su hueco. Además los clásicos como el desfile de disfraces o el pasacalles con los Gigantes y Cabezudos, amenizados por una bazucada y previo al encierro infantil; igual de lúdico, pero más adulto fueron los campeonatos de poker o ajedrez. Las noches tuvieron como protagonistas a las orquestas y al Sonido Sierra Norte. También, ha habido quejas porque el volumen de los decibelios no dejó descansar a muchos vecinos hasta pasadas las nueve de la mañana.

 

 

 

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