EL SILBIDO EXISTENCIAL, DE UN TRISTE CONTUMAZ

 

 

 

Luis Fco. Durán Carretero
¡Si! Eso es lo que demuestran estos impulsores del silbido o soplapitos nacionales. Que son unos tristes contumaces y, por cierto unos desagradecidos, además de unos listos y unos mal educados.
Pues a nadie con un mínimo de educación y sobre todo de respeto, se le ocurre pitar a la institución que les da de comer. ¡Sí! ¡so gambas! Ni los unos ni los otros se pueden quejar del trato, mayoritariamente especial, con el que todos los gobiernos democráticos, e incluso el anterior, les ha tratado siempre. Y todo para tenerlos contentos, para que no dieran excesiva guerra y así tener el patio tranquilo.
¿Para qué ha servido esto? Para que esta gente se crea importante. Que no lo son tanto por cierto…simplemente se lo creen. Pero nada más. Esta gente se tiene creído que son unos mártires y para nada, que en todos los lados se han cocido y se cuecen habas. Conste que no tengo nada en contra de los catalanes ni de los vascos. Si lo tengo en contra de los embaucadores respectivos, los supuestos próceres y guías espirituales de lo humano y de lo divino…o de lo bebido, que también.
Esta gente son tan escuetos neuronales, que su falta de educación la basan en la libertad de expresión…¡fantástico! Entonces, esto significa, que por la misma regla de tres, cualquiera podemos pitar en cualquier celebración que a ellos les atañe, Els Segadors, o el Eusko Abendaren Ereserkia. Pero eso no se puede hacer, porque sería una ofensa terrible para estos chicos. A los que por cierto, esta celebración les resulta tan vehemente y tan patriótica y, que tanto les representa…pero que no les da un puto euro y para pedirlo, no silban al gobierno central ni al rey que NO les representa. Para eso sacan el morro a pasear, no para silbar. No. Lo sacan para pedir… pobrecillos ellos. Pues amigos que no dan y navajas que no cortan, aunque se pierdan no importa. Hay un impresentable como Santiago Espot y sus acólitos, que entre sus miserias se encuentra la del odio a todo aquello que suene a español…como si él no lo fuera, que lo es, porque el estado español se lo permite, no porque se lo merezca, pero como somos así de democráticos pues, en vez de darle una patada en los cojones, le dejamos que actué con «libertad de expresión» . Y por ello puede repartir, a trasvés de su «opinión», pito y señeras, con eñe, para difamar y vilipendiar a un estado que le da el pleno derecho de expresarse. ¿Cómo utiliza este derecho este tipo? Pues tocando los cojones al público en general, se cree un machote independentista y lo que en realidad, es, un gilipollas propagandista. Conste que lo de gilipollas no es un insulto, es, un diagnóstico, que debería de hacerse mirar por beneficio propio, pues los que sabemos cómo pajea no le vamos hacer caso, pero y ¿los que le creen? Criaturas…están jodidos.
Estos tipos son así. Es como si te llevas mal con un vecino y te invita a cenar. No solo vas…que no sé porque, sino, que, «le aguantas», te zampas la cena, te bebes su vino, te aprietas su güisqui. Solo te falta, para rematar la faena y demostrarle tu flema y tu vergüenza torera, que te entrepiernes en su señora, le des por el culo a él y encima le pongas a parir, por invitarte a cenar…¡Cojonudo! Sencillamente. Pues esto es lo que más o menos hace esta gente con el Himno de España y con lo que representa. Lo peor de todo esto, es que hay gente que silba sin saber porque silba… Simplemente ha habido algún triste y quien llora con él, como el Santiago este, que para sentirse importante ha decidido que hay que gritar al mundo lo bueno que son ellos, bueno él, y lo bien que lo haría, él, en sus respectivas comunidades, si les dejaran a ellos la hinjá (vara con pincho para guiar las yuntas) para dirigir un proyecto, que a él particularmente le haría el dueño de seis cuentas en Andorra y el que venga de tras que arree y sino, como siempre, que se joda…todo sea por la libertad de los pueblos oprimidos. Que poca vergüenza.
Y hay que ser tonto del culo o un listo con balcones a la playa, para mezclar deporte con política, bueno pues en algunas regiones españolas, que no países, como proclaman estos escuetos neuronales. El último ejemplo está por llegar. Las elecciones al puesto de mandamás del Barcelona FC. El no va «Más» de la tontuna reivindicativo deportiva, es, en el que para sentirse «patriotas», mencionaran su entusiasmo político a la señera para ganar las elecciones de un club DEPORTIVO, visto lo visto el deporte les importa una mierda, lo que importa es, el populismo las milongasy un montón de billetes a las respectivas carteras de los candidatos, pero que eso no implica una mejora general para la gente de a pie de Cataluña, SOLO Para ellos…LISTOSSSS.

 

 

 

Sé el primero en comentar sobre "EL SILBIDO EXISTENCIAL, DE UN TRISTE CONTUMAZ"

Dejar un comentario

Tu dirección email no será publicada.


*