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POLÍTICA DE ALTURA

J.B con hielo

Hoy, 13 de Abril, se cumple un mes desde que se adoptaran medidas contra la pandemia Covid 19.

Medidas que se han tenido que adoptar por la situación gravísima de nuestra población y que no vamos a recordar.

Quiero hablar, sobre todo, del origen y las consecuencias de mirar para otro lado, cuando se nos avisó de antemano de lo que sobrevenía.

Parece ser que en nuestra nación española, ahora también se incluyen vascos y catalanes, hubo un primer caso, ahora detectado, en la comunidad valenciana en el mes de noviembre del año pasado, al cuál no se dio importancia ya que se alegó muerte por neumonía. Claro que la neumonía puede ser enfermedad infeciosa.

Después sabemos, en el mes de enero, que la situación se complica en China y Corea del Sur, las cuales adoptan un confinamiento austero de la población que les ha costado una gran cantidad de fallecimientos y sesenta días de parón económico. Posteriormente este virus, en grandes proporciones toca a Italia. Entretanto en España se nos dice que es un bichito parecido al de la gripe y que total tranquilidad.

 

Continuidad de las Casas de Niños y Escuelas infantiles

Rosa López

Queridas vecinas y vecinos de la Sierra Norte:

Hace poco leíamos en las noticias la rápida y organizada respuesta de tantas personas que, desde sus casas, están fabricando material para ayudar a los que nos están cuidando en esta pandemia (mascarillas, batas, viseras y patucos). Una respuesta solidaria, de generosidad ciudadana, de agradecimiento y esperanza en que uniendo esfuerzos se puede ir construyendo un mundo más humano. Leer esas noticias nos hacía más llevadero el necesario y difícil confinamiento.

Pero hace unos días otras noticias leídas nos amargaban esa esperanza y nos encogían el ánimo. La Comunidad de Madrid, a través de su Consejería de Educación, ha decidido suspender los convenios suscritos con los Ayuntamientos locales para el funcionamiento de las Casas de Niños y las Escuelas Infantiles de la red pública de la Región. Argumentando que no se está dando el servicio, al no poder asistir el alumnado por el estado de alarma, la Consejería de Educación deja de aportar su parte económica mensual a los Ayuntamientos hasta que vuelva a  permitirse la asistencia del alumnado a los Centros. Se basan, dicen, en un criterio de legalidad en el convenio, pero seguro que se redactó sin imaginar nunca  que se pudiera dar una situación tan excepcional y dramática como la que estamos viviendo. 

El dolor de un sufrimiento evitable

Voy a escribir mi experiencia para contar lo que he vivido estos días con mi padre por los efectos del COVID-19 y las que hemos vivido mi familia por las negligencias de la residencia de mayores donde se encontraba.

Mi familia, como muchos ciudadanos, tenía a mi padre en una Residencia de Mayores de la Comunidad Madrid por no poder atenderle nosotros ni mantenerse él por sus propios medios. Cuando empezó a extenderse el COVID-19 desde la residencia nos dijeron que todo estaba controlado y que no había peligro. Era principios de Marzo, y como recibíamos estas informaciones estábamos tranquilos. Sin embargo, el 2 de abril recibimos un mensaje por correo electrónico diciendo que una de las cuidadoras estaba en urgencias afectada de Coronavirus. Aquí es cuando empezó nuestra sorpresa, entre otras cosas porque ni siquiera nos llamaron para decirnos qué estaba pasando con las personas que estaban al cuidado de la residencia donde se encontraba mi padre o si había alguna situación especial de la que deberíamos estar informados. Nuestra reacción fue de total asombro y de perplejidad. Después de llamar y hablar con ellos, y ante la falta de informaciones claras, decidimos ir a por nuestro padre. 

Homenaje a los que nos cuidaban antes, ahora y en el futuro

Asociación Cultural y Recreativa Villavieja del Lozoya

Tenemos los teléfonos “petaos”, decíamos ayer. Sí, a estas alturas nuestros móviles contienen la línea de tiempo por la que han ido pasando nuestras emociones en lo que va durando esta pandemia. Sus memorias se llenaron de humor simplón y después satírico, también de indignación o rabia, tristeza y miedo, de ternura y de besos, muchos besos. Desde nuestros terminales hemos compartido la incredulidad y el vértigo, que como en una montaña rusa nos ha traído y llevado desde el “nosotros estamos bien” al “me siento fatal”,  “tengo mucha fiebre”, o “han ingresado a Manolo”. Y hasta hemos compartido la despedida de un ser querido en la distancia física, sin abrazos, sin besos, sin poder juntarnos para resistir el dolor. Decir que son momentos duros es no decir nada. Hemos pasado por la indiferencia, la incredulidad, la consciencia, la conmoción y la consternación. Vamos avanzando un día tras otro… siguiendo los partes diarios del gobierno, que al mismo tiempo que impone medidas para luchar contra el virus va desgranando cifras inasumibles.

INDICE, LECCIÓN 13

J.B con hielo

Hoy tocaba hablar de la resaca después de la fiesta. No lo haré,  por mesura, porque no hay que hacer sangre en situaciones tan dramáticas como las que estamos viviendo.

Es verdad que resulta difícil escribir en escenarios tan peliagudos (a mí me cuesta), pero vamos a intentarlo; buscando un lado positivo y sin tocar esta pandemia que nos tiene a todos sumidos en la zozobra y la intranquilidad.

Esta larga clausura invita, entre otras cosas, a recolocar estantes, hacer limpieza, comentar historias y aprender a convivir en familia las veinticuatro horas de una sucesión de días interminables y cansinos, y muchos de vosotros residiendo en pisos pequeños, con falta de espacio. No es fácil, algunos lo habréis comprobado, hay que aguantar comportamientos mutuos y roces que a veces se hacen insoportables.

Bueno, pues en una de esas limpiezas he tropezado con mi enciclopedia de grado; aquella de los años cincuenta del siglo pasado que en las escuelas usábamos para los dos ciclos. Se llamaba NUEVA ENCICLOPEDIA ESCOLAR. Se compraba por 47 pesetas.

 

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