Publicidad

La dictadura de las palabras

Rosa Ortega Serrano

No solo algunas enfermedades son contagiosas. También las palabras vuelan y se introducen en nuestra máquina de pensar y en la del vecino, en la de los amigos, la familia y hasta en la cabeza del perro. Las palabras, como las sonrisas y los bostezos se contagian y se repiten. Van y vienen. Nos afirman, nos desdicen y nos ponen en aprietos. 

Por todo esto no podemos pasar de las palabras. Si una vez oímos a un político decir que no podría dormir si hubiera aceptado un gobierno con ministros sin experiencia, solo escuchamos la palabra ministro y la palabra experiencia y nuestra imaginación vuela: Corrupción, puertas giratorias, despilfarro del dinero de todos, señor o señora que sabe hablar a una cámara que les sonríe, estrecha manos, portador de galones, figurante, negociante, gestor de todo, especialista de nada, inteligente, soberbio... Pero experiencia, ¿en qué y para qué?

 

Eco comprometido de un documento de la Federación de Movimientos de Renovación Pedagógica de Madrid

Rosa Ortega Serrano

Este mes voy a ser el eco comprometido de un documento de la Federación de Movimientos de Renovación Pedagógica de Madrid. Creo que expresan con claridad la situación de deterioro que ha alcanzado la Escuela Pública y qué aspectos son mejorables de manera inmediata:

“En defensa de la Escuela Pública es necesario:

● Cubrir, desde el primer día de septiembre, tanto el personal interino como no definitivo y las sustituciones por bajas para posibilitar una adecuada organización y funcionamiento en todos los centros.

● Eliminar el actual planteamiento de las pruebas externas y del bilingüismo, que suponen para los centros una inversión de tiempo y dinero del que, frecuentemente no disponen o que se retira de asuntos muchos más relevantes, influyendo así negativamente en el desarrollo del Proyecto Educativo de los Centros. En relación con el mencionado programa bilingüe actual, necesitamos además una evaluación seria del mismo porque nos preocupa enormemente la falta de equidad que, constatamos por nuestros estudios, se está provocando en centros educativos y alumnado.

La ciudad

A la gente de la sierra le interesa Madrid. Unos porque vinimos desde allí. Otros porque se fueron para allá y los más porque dependemos de la ciudad para regular nuestras vidas: vamos de compras, nos asisten en la enfermedad y nos da un respiro cultural de vez en cuando. Eso sin contar con los que dicen vivir aquí y se pasan el día trabajando por allí. Tenemos tantas razones para mirar hacia la ciudad que deberíamos votar a sus regidores y participar de cuantas consultas se hacen a sus vecinos.
Aquellos que vinimos hace años buscando la comunión con la naturaleza, y educamos a nuestros hijos en excelentes colegios rurales, ahora les vemos ir a la ciudad para no volver. Seguro que hay algo en nuestros corazones de aquella vieja tesis de que el que no sale del terruño es un fracasado y nos sentimos orgullosos de que vayan a engordar el cinturón industrial de Madrid.

A río revuelto

Rosa Ortega Serrano

Estoy triste porque esto no sale como yo quería. Alguien me mira y sonríe, pobre boba que piensa que el pensamiento único es de otros y el único pensamiento que sirve es el que ella tiene. Todos van a pactar con todos, será el revoltijo político de las cosas comunes y tal vez ganemos algo. Puede ser un curso rápido de diálogo entre iguales, ¿imagináis que aprenden? Siempre decimos algunos que nuestra derecha no es como en países cercanos. Los nuestros son brutos, varoniles, tardo franquistas y los de allá son rubios, dialogantes, respetuosos... Pero puede ser que estemos ante una legislatura para el aprendizaje de los acuerdos y las formas. Lo que sí que se ve es mucho mercadeo, no sé si también en las redes o sobre todo en las redes. Acaso el Instagram de los cargos. Barato, barato, se vende alcaldía y se regala una subsecretaría de servicios sociales en León. Tienen que aprender, aunque a algunos no nos guste el juego. ¡No llevamos tantos años de democracia!

A DIESTRA Y SINIESTRA

Rosa Ortega Serrano
Hoy es 20 de abril y salen de perfil en la foto electoral. Les he pillado con la mirada posada en las tiernas nucas de los niños y niñas de Primaria y Educación Secundaria Obligatoria. Se les ha ocurrido que hay que ampliar la formación cívica y ciudadana de estos potenciales votantes y, esencialmente, futuros consumidores. Nos van a demostrar que a partir del movimiento feminista, la constitución o la defensa del territorio nacional, se pueden inventar una nueva asignatura (que si la legislatura se complica pueden ser hasta tres) para formar a nuestros chicos y chicas en materia de leyes y espíritu ciudadano.
Otra vez engordando el currículo sin revisarlo previamente. ¿Se habrán planteado estos señores, que tienen magníficos y bien pagados asesores educativos, que el sentimiento de comunidad, los valores cívicos, el cuidado de los bienes públicos, la participación voluntaria en el trabajo comunitario, el espíritu crítico o el acogimiento de los migrantes es una formación transversal y que se ha de repetir y repartir por todos los cursos de la escolarización obligatoria? Todo en la escuela se debe hacer a favor de la vida y del valor de los cuidados comunitarios, incluidas las asignaturas troncales.

 

Contacto

  • Ángel Herranz
  • Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
  • 607 477 535

Boletín online


Mediante esta suscripción recibirá boletines con una periodicidad no menor de un mes por envío. Puede ejercer el derecho de cancelación en cualquier momento e, inmediatamente, dejará de recibir nuestro boletín.
 

Contacto

  • Francisco Sueiro
  • Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
  • 699 351 657