El 18 de julio, sobre las siete de la mañana, con el día empezando a clarear, en El Berrueco el Aguacil anunciaba la jornada en la plaza del pueblo. Los participantes con vestimenta tradicional de la época y provistos de las herramientas propias, tras tomar las típicas galletas y bollos con anís y vino dulce, se dirigieron al prado elegido, andando acompañados de un par de burros para iniciar la siega.
En el prado, los voluntarios, con la hoz en la mano, iniciaban la siega del avena que iban depositando en grupos, para atarlos y guardarlos. Es un homenaje a las labores agrícolas tradicionales y a la cultura rural de la región. Se recoge la mies, se ata la siega y se guarda para trillarla posteriormente. Mientras tanto, se podía disfrutar de una demostración y elaboración de escobas sonjera, así como un almuerzo típico con chorizo de olla y torreznos y jotas.
El evento abierto a vecinos y visitantes, que de esta manera pueden sumergirse en la historia y las tradiciones rurales de El Berrueco, participando activamente en las labores del campo y disfrutando de la hospitalidad local.
Al acabar de segar se reponen fuerzas con chorizo de olla y torreznos, guardados de la matanza para la ocasión. Al término del almuerzo, las joteras del pueblo bailarán una Jota de Segadores en la Plaza del pueblo
En la feria Agroecologica de septiembre, se podrá ver la tradición de la trilla, con bueyes de la sierra, con los sones de la jota.
La jornada de la Siega es una de las jornadas de una apuesta que dura todo el año. Se inicia entre octubre t¡y noviembre arando la tierra y la siembra del cereal (este año avena). En junio, de forma complementaria dedican un día a la tradición del esquileo, donde esquiladores profesionales esquilan a las ovejas del pueblo, y donde se recrean la preparación de la lana, el hilado y la confección de prendas con la lana.
Y tras la siega, llegará en septiembre la Feria Agroecológica, donde además de artesanos y productores, hay exhibición de ganado autóctono y la trilla al ritmo de la jota.

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