Rosa Ortega Serrano
En el país de las cosas pequeñas no hay seres con poder. Los niños y las niñas son los dominadores porque de ellos es el futuro y también “el reino de los cielos”. Hoy me gustaría contar las tragedias y alegrías de una niña que llega al mundo en el mes de mayo del Año 2026. Deseada por los suyos, va a nacer en una familia que le puede ofrecer cobijo para crecer tranquila. Podría no ser así si Enriqueta (que así se llamará nuestra niña) ve la luz en Ucrania y se encuentra con los tanques rusos entrando en la cocina de su nuevo hogar. Entre zambombazos y llamas su padre le corta el cordón umbilical y le envía a su primera escuela, la del rencor y el desamparo.
Volvamos con nuestra niña mimada. No es necesario que definamos su género porque ella o su contexto, lo precisaran más adelante: hombre, mujer, género fluido, no binario, agénero, bigénero…De momento y dado que la educación formal y obligatoria que recibirá no ha cambiado mucho en los últimos años, irá a una escuela laica, tecnológica, pero menos “revolucionada”, que el resto de su mundo. Verá poco a sus padres y tal vez no tenga hermanos, pero sus experiencias de fin de semana con su móvil y algún amigo “le rentarán muchísimo”. Tal vez para cuando Enriqueta sea adolescente haya leyes que protejan a los menores de la toxicidad de algunas de las redes sociales. Puede ser que Elon Musk y sus secuaces hayan desaparecido de este mundo y bailen un vals eterno en la exosfera. Puede ser que nuestros jóvenes recuperen su cuerpo, los cuidados y la convivencia. También puede ser que esta epidemia de Hantafascismo haya desaparecido o que este mundo soberbio y capitalista haya saltado en mil pedazos. Puede ser que la naturaleza se haya revelado y la tierra no nos permita caminar sobre ella. Puede ser que no pueda ser expresado.
Todo esto en este primer mundo donde vive Enriqueta. La otra Enriqueta, la que ha nacido en Ucrania, en Senegal, en Gaza o en un pueblo perdido de Nepal irá poco a la escuela, cuidará a su familia y vivirá en comunidad al menos hasta que tenga que emigrar. “En España tenemos un Real Decreto-ley 2/2025 por el que se aprueban medidas urgentes para la garantía del interés superior de la infancia y la adolescencia ante situaciones de contingencias migratorias extraordinarias” Importante tenerlo en cuenta, por si se borra de nuestro marco legislativo.
Antes hice mención al reino de los cielos, me refería a la inmensidad espacial. Imaginemos que nuestras Enriquetas sobreviven a todas las catástrofes globales imaginables, viajan a Marte y comienzan una nueva vida en ese territorio de las cosas pequeñas donde solo los niños y las niñas tienen poder.
Federico García Lorca siempre nos ayuda a cambiar la realidad:
CANCIÓN TONTA (Canciones 1921-1924)
Mamá,
yo quiero ser de plata.
Hijo,
tendrás mucho frío.
Mamá.
Yo quiero ser de agua.
Hijo,
tendrás mucho frío.
Mamá.
Bórdame en tu almohada.
¡Eso sí!
¡Ahora mismo!
(OTRO FOGONAZO DE REALIDAD: EL PASADO 7 DE MAYO LAS EDUCADORAS INFANTILES DEL ESTADO IBAN A LA HUELGA. UN MES ANTES, EL 7 DE ABRIL, INICIARON UNA HUELGA INDEFINIDA LAS TRABAJADORAS DE MADRID. HOY 22 DE MAYO LA HUELGA SE MANTIENE!!!)

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