Rosa Ortega Serrano
Anoche soñé que era joven, tan joven que no había nacido. Cada día al atardecer, me visitaba el espíritu de la mujer ideal: “ Sé la esposa que él siempre soñó”, “Prepara su plato favorito” “¡Luce hermosa!” “Se dulce e interesante” “Limpia tu casa” “Hazlo sentir en el paraíso” “Prepara los niños” “Minimiza el ruido del hogar” “Procura verte feliz” “Escúchalo” “No te quejes”. Desperté sudando y recordé a mi madre.
Durante días he estado pensando en escribir algo sobre la celebración del 8 de marzo y creo que es eso lo que me provoca estas pesadillas.
Las mujeres cocinan, planchan, cuidan de los hijos y si ellas pararan un solo día se destaparían las vergüenzas del sistema capitalista. El 37% sufre algún tipo de discriminación por su maternidad. Soportan entrevistas de trabajo en las que lo fundamental es si van a tener hijos o ya tienen cargas familiares. Cobran menos que los hombres y sufren acoso laboral y sexual. En la prensa leemos la noticia de la inspectora de policía que ha denunciado por agresión sexual al director operativo de la policía nacional.
En escasos 60 días han asesinado a 9 mujeres por violencia de género y se investiga un caso de violencia vicaria. La mayoría de estas mujeres estaban bajo vigilancia, cinco de ellas habían denunciado a su agresor. No hay paz para los malvados, no puede haber tregua para la denuncia.
La violencia y los abusos están en los pueblos y en las ciudades y, se pueden dar entre ejecutivos, panaderos, policías o bomberos y en muchas ocasiones no se denuncian porque hay que trabajar para vivir.
“Hoy cocino yo, mañana tú” rezaba aquel precioso delantal que le regalaron a Irene aquella mañana del 8 de marzo. Se lo puso, cogió su mochila y se fue a pensar a uno de los parques con bancos morados que hay en todos los pueblos de la comunidad de Madrid. Decidió que ese era su día y no debía ir a trabajar. Los niños en la escuela, la compra hecha, la casa recogida y unos minutos de libertad. Al rato llegó su vecina que se disponía a celebrar también su día. Así fueron llegando hasta 12 mujeres de la vecindad, que pasaron el día de la mujer trabajadora hablando, riendo y resolviendo problemas de su pueblo con sabia sensatez. Fue un buen día para ellas.
En otros pueblos los ayuntamientos organizaron charlas, concursos de bolillos, jornadas, desayunos comidas con Stripper y chupitos, por supuesto todo en morado. En Andalucía hubo una celebración del 8M en la que actuó Bertín Osborne (menos mal que no fue Julio Iglesias).
El 8 de marzo es una fecha dedicada a reconocer la lucha histórica de las mujeres por la igualdad de derechos, la justicia, la libertad para elegir y decidir sobre su cuerpo, para hablar del acceso a la educación, revisar todo aquello por lo que hay que seguir luchando y celebrar que en comunidad se vive mejor.
EMILY DICKINSON (Nueva Inglaterra 1830/1886)
Encerrada me tienen en la Prosa-
Como cuando era Niña
Y me metían en el armario-
Porque me querían “quieta”-
¡Quieta! Si se hubieran asomado-
A mi cerebro, hubieran visto -tanto movimiento-
Más les valdría haber condenado a un pájaro
Por alta Traición -al Calabozo-
Él no tendría más que desearlo
Y con el mismo esfuerzo que una Estrella
Burlarse de la Cautividad-
Y reírse -Igual que río Yo-

Sé el primero en comentar sobre "OTRA FORMA DE ESTAR EN EL MUNDO"