Son ellos, los birdwatchers de la Sierra Norte de Madrid

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Si paseas por la Sierra Norte de Madrid los podrás observar. Llevan mochila y una guía en la mano, caminan tranquilos disfrutando de cada paso, y de vez en cuando se detienen clavando la mirada en un punto lejano que acercan con unos prismáticos, siempre colgados del cuello. Suscitan gran curiosidad por su comportamiento sigiloso y, también, porque ven algo donde no alcanzan tus ojos. Son ellos. Los «birdwatchers». Observadores de las aves que crecen a pasos agigantados entre los amantes del senderismo y del Turismo de Naturaleza, y especialmente en la Sierra Norte de Madrid. {phocagallery view=category|categoryid=476|limitstart=0|limitcount=0}
Y no es casual. La Sierra Norte cuenta con la naturaleza más salvaje y protegida de la CAM, con el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, la Reserva de la Biosfera y las Cuencas de los ríos Lozoya y Jarama. Todos los paisajes y ecosistemas concentrados en una sola comarca con poca densidad de habitantes, donde cientos de especies, muchas amenazadas, campan a sus anchas. «En la zona sur, la campiña de orografía más llana, viven especies esteparias como la avutarda y los cernícalos. Las zonas montañosas y boscosas del norte son las preferidas por el águila real, el acentor alpino o el pájaro carpintero, y hay que destacar la gran población de aves acuáticas que existen en torno a los ríos y pantanos que riegan el territorio, como el ánade, el mirlo acuático o el Martín pescador», explica Miguel Ángel Granado, Coordinador del Grupo Local de SEObirdLife en la Sierra Norte de Madrid.
Salvo las especies cinegéticas como palomas, perdices o tórtolas, prácticamente todas las aves están protegidas por distintas normativas, pero algunas se consideran amenazadas por sufrir un gran descenso poblacional. «En la Sierra Norte se crían muchas de las especies del catálogo regional de la CAM de especies amenazas como el águila real e imperial, el verderón serrano, el halcón peregrino o el búho real, entre otros», explica Rubén Laso, Socio-Fundador de Sierra Carpetania. Para proteger a estas especies, se protegen sus hábitats. Así, la zona protegida (ZEPA) del Alto Lozoya integrada en el Parque natural de Peñalara, guarda la mayor población de buitre negro de la CAM, además de otras numerosas rapaces que se pueden observar entre las coníferas. «El amenazado buitre negro, que podría ser el emblema de las montañas de la Sierra Norte de Madrid, cuenta con una colonia de más de 100 parejas en el Pinar de los Belgas, en Rascafría», añade Laso.
Rutas guiadas y jornadas de anillamiento
Asociaciones como Sierra Carpetania y SeoBirdLife, desarrollan proyectos de conservación y protección del medioambiente en sus más amplios sentidos. Y como en todo, educar ayuda. Por ello, el Centro de Turismo Villa San Roque, en la Cabrera, organiza rutas ornitológicas y Jornadas de anillamiento guiadas por expertos de estas entidades y dirigidas a todos los públicos; en especial a un público familiar. Durante las rutas, repartidas por toda la Sierra Norte, además de disfrutar de fabulosos paisajes, los guías explican de forma amena las peculiaridades de los recorridos y de la avifaunia local.
En especial en primavera, con la naturaleza despierta del letargo y mostrando todo su ajetreo y esplendor, es un buen momento para disfrutar de una curiosa actividad científica: Las Jornadas de Anillamiento. «El anillamiento científico se realiza para conocer el estado de las poblaciones y las características de las especies a través del peso, la masa muscular, dimensiones, edad, etc. Tras las mediciones se coloca una anilla al ave que le individualiza. Esto permitirá hacer un seguimiento de por vida que servirá para saber más sobre su especie y como conservarla y protegerla», explica Miguel Ángel Granado. Estas actividades lúdicas y didácticas fomentadas hoy entre los más pequeños, repercutirá en más futuros adultos que disfruten, se interesen y respeten el entorno natural.
La ornitología, además de ser un aliciente más para los senderistas, es una actividad sencilla, sana, que pone en práctica la paciencia, y que mueve ya a diez millones de turistas deseosos de ver aves en sus entornos naturales. Y también de fotografiarlas. «Para los aficionados a la fotografía de naturaleza, Sierra Carpetania dispone de hides (escondites) que permiten observar y fotografiar desde pocos metros de distancia especies tan espectaculares como buitres negros y leonado, águilas, milanos o busardos, además de otras pequeñas especies», recalca Rubén Laso.
Si te ha picado el gusanillo, aún estás a tiempo. Las próximas Jornadas de Anillamiento serán el 25 de abril, el 23 de mayo y el 20 de junio, organizadas por el centro de Turismo Villa San Roque, además de las Rutas Ornitológica Guiadas, todos los segundos sábados de cada mes.
Más información en:
CENTRO TURÍSTICO VILLA SAN ROQUE
info@sierranortemadrid.org

 

 

 

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