AVES DE LA SIERRA NORTE. EL BÚHO REAL

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(Dedicado a mi amigo David, con quien pude disfrutar en varias ocasiones del gran búho, en un lugar muy apreciado por él)

Miguel Ángel Granado 

Los búhos siempre han atraído al ser humano. El tratarse de aves nocturnas, al igual que otras como cárabos, lechuzas, etc, las confiere cierto misterio y, como tal, se siente más curiosidad por conocerlas. Asimismo, el pertenecer a la noche les ha reportado mala fama relacionada con las brujas, el diablo,…, lo cual proviene de nuestras supersticiones y leyendas y, poco tiene que ver con la realidad.

El Búho real (Bubo bubo) es la mayor de las rapaces nocturnas europeas y, además, un potente predador, dotado de bastante fuerza, especialmente en sus garras. Con un tamaño que puede alcanzar los 75 cms. de longitud en las hembras y los 65 en los machos, su envergadura alar oscila desde el metro y medio a cerca de los dos metros. Su peso oscila desde los 2,5 kilos de los machos hasta los 3,5 de las hembras. De tonos marrones y pardos (lo que le permite mimetizarse), más oscuros por el dorso y más claros por la zona ventral, mostrando la garganta blanquecina. Llama la atención su cabeza grande, en la que destacan sus ojos anaranjados, sus penachos a modo de orejas y, en menor medida, su pequeño pico. Suele mostrar una expresión desafiante, que le confiere agresividad. Las patas, cubiertas de plumas, rematadas en unas garras poderosas con uñas largas y afiladas, que clava en sus presas hasta inmovilizarlas y matarlas. Tanto el pico como las uñas son de color negro. De cola corta, en vuelo se aprecian alas largas, anchas y de bordes redondeados. 

 

Se distribuye por Eurasia y el norte de África, contando con diez subespecies. En Europa existen dos: bubo, la predominante e hispanicus, que encontraremos únicamente en nuestra península. Cuanto más septentrionales, los ejemplares serán más grandes y de colores más oscuros. En nuestro país se encuentra bien distribuido, escaseando en algunas regiones de la franja norte; está ausente en las islas.  

Al llegar el invierno, será cuando resultará más fácil escuchar su canto: Buhúu, Bu-hu-hu-hu…que repite cada 7-8 segundos, siendo audible a gran distancia. Desde diciembre hasta finales de febrero es la época de celo, las hembras contestarán a los machos con un canto similar pero más agudo y, las notas serán más cortas y repetidas, aunque siempre rematarán con el reclamo mencionado anteriormente. Construyen el nido en algún cortado rocoso, aunque también lo hacen en árboles, edificaciones humanas e incluso en el suelo. Existen casos en los que han criado en azoteas, jardineras y macetas. Esto habla de una de las mejores cualidades de esta excepcional ave: su extraordinaria adaptabilidad. Debido a ello sus poblaciones se mantienen o crecen ligeramente; teniendo en cuenta que hasta entrados los años setenta, era considerado en España como una alimaña y se premiaba a los que lo capturaban, viéndose reducidas sus poblaciones alarmantemente. Los cazadores los perseguían, al considerar que les privaban de muchas de sus piezas. Hay que tener en cuenta que las rapaces suelen capturar a los individuos más débiles: jóvenes, adultos viejos o con alguna enfermedad, mejorando la genética de las poblaciones que constituyen sus presas. La más frecuente es el conejo pero también captura liebres, roedores, pequeños mamíferos como topillos y también otros mayores como zorros, mustélidos, etc. Preda asimismo sobre aves de mediano tamaño como córvidos, otras rapaces, palomas,…además de serpientes, lagartos, ranas, peces y grandes escarabajos. Insistimos en su adaptabilidad, que también se refleja en su variada dieta. Todos pensamos que los búhos poseen una visión excelente; tienen muy desarrollada la retina periférica, lo que les permite detectar cualquier movimiento que se produzca alrededor aunque no distinguen el detalle. Sin embargo, localiza a sus presas gracias a su finísimo oído. Elige posaderos donde puede permanecer horas hasta que percibe algún sonido en el suelo, entonces fija su atención y, cuando encuentra a su víctima, se lanza sobre ella con la capacidad, como otras nocturnas, de ser silencioso al batir alas, lo cual no la alertará de su acercamiento.

Pone de dos a cuatro huevos, en intervalos de dos a cuatro días, en una única puesta anual, que incubará exclusivamente la hembra durante unos 35 días. Al nacer, los pollos están cubiertos de un plumón blanquecino, que luego pasa a pardo-grisáceo. Los pollos nacen con esa diferencia de edad, lo cual establece una jerarquía entre ellos, siendo los mayores los primeros en comer. Tras un mes aproximadamente abandonarán el nido aunque permanecen en los alrededores. Ambos adultos les cebarán, siendo la hembra la que les dedica más tiempo. Volarán unos dos meses después de nacer. 

 

Alejémonos de las supersticiones del pasado y cuidemos a los búhos, ya que son un eslabón muy importante en la cadena trófica. De este modo, en alguna ocasión podremos disfrutar de la presencia del Búho real, también conocido como el “Gran duque”.       

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