Soy vecina de Lozoya y durante el mes de marzo he asistido horrorizada a la poda de chopos centenarios, realizada por operarios del ayuntamiento. Algunos de estos chopos son bicentenarios, y en marzo, en plena subida de la savia, han sido desmochados o terciados, sin tener en cuenta ningún criterio profesional de arboricultura .Esos cortes son tremendos, no se han tenido en cuenta factores de pudrición, heladas, heridas imposibles de cerrar… es bastante probable que alguno no sobreviva a la poda. Por no hablar de la belleza perdida, convertidos ahora en lastimosos muñones, ni del daño causado a especies animales vinculadas a estos árboles. Por cierto, igual suerte han sufrido los plátanos de sombra que transcurren a lo largo del arroyo.
Es cierto que a veces las ramas de los árboles se caen y pueden ocasionar accidentes; esto es aún bastante más probable si los árboles ya no tienen su porte natural al haber sido sometidos a podas severas, ya que generan estructuras de emergencia para poder sobrevivir, con grandes hojas y ramas finas, mucho más proclives a romperse con fuertes vientos. Entiendo que ante todo hay que preservar la seguridad de viandantes, vehículos y casas, pero me pregunto si no es posible realizar unas podas que permitan combinar esta necesidad con la salud, vigor e integridad de la estructura del árbol, en vez de tan solo criterios económicos.
Bien sabemos los que vivimos en esta sierra que cada año los veranos son más cálidos en nuestros pueblos. Este verano pocos paisanos y visitantes nos atreveremos a pasear en las horas de más calor junto al arroyo de La Fuensanta.

Sé el primero en comentar sobre "PODAS EN CHOPOS CENTENARIOS DE LOZOYA"