Queda poco más de un año de legislatura para las próximas elecciones municipales de 2027. Seguramente muchos vecinos se preguntan cómo es posible que el actual alcalde se mantenga en el cargo con los problemas que tiene que afrontar y que ya son conocidos por todos.
Se trata de un gobierno formado únicamente por un concejal y el alcalde. De su propia candidatura han dimitido dos concejales; otro ni siquiera llegó a aceptar el acta, y su primer teniente de alcalde también dimitió por sus discrepancias y pasó al grupo de no adscritos. Sin embargo, en la práctica, sigue apoyándole sin fisuras en todos los plenos. Es difícil entender esta incoherencia: se dimite, se critica al alcalde fuera, pero luego se aprueba todo en el pleno sin cuestionar nada.
Frente a esta situación, hay una oposición formada por seis concejales de cuatro grupos diferentes que no han sido capaces de plantear una alternativa para sustituir a este alcalde, que cada día se siente más cómodo porque sabe que tiene asegurado su sillón y su sueldo de 46.000 €.
Sin ninguna duda, esta situación refleja una incapacidad evidente por parte de todos los concejales de la oposición y los vecinos lo ven.
Tenemos un gobierno que no gestiona, que no hace nada y que no tiene ningún proyecto de futuro. No ha sacado adelante ni un solo proyecto importante o trascendente para nuestro pueblo.
Los proyectos del PIR se aprobaron prácticamente al límite de plazo, y aún está por ver si no se han perdido.
Aunque el alcalde repita una y otra vez que la solución para el Hogar de los Jubilados es inminente y que las obras comenzarán este año, lo cierto es que, a día de hoy, siguen siendo anuncios sin respaldo real y por lo tanto «puro humo»
También ha sido incapaz de sacar adelante el pertinente concurso público para cubrir las plazas vacantes del Ayuntamiento. En su lugar, se recurre constantemente a la contratación de personal temporal, lo que supone un gasto desorbitado de dinero público, un auténtico despilfarro.
No tuvo ningún pudor en utilizar un vehículo municipal para fines no justificados, usándolo diariamente y tuvo que ser una moción en el pleno la que impidiera que continuara haciéndolo. Aun así, nos consta que en algunas ocasiones lo sigue utilizando.
En Oteruelo contamos con un museo terminado desde el inicio de la legislatura, destinado a albergar la obra que el pintor Luis Feito donó a nuestro municipio hace muchos años. Sin embargo, este gobierno sigue sin saber cómo gestionarlo.
Todos sabemos —y debería preocuparnos— que estamos perdiendo población año tras año. Nuestros jóvenes no tienen un plan de futuro aquí. Este debería ser el principal problema a abordar por quien dirige el municipio, pero nunca se ha planteado una reunión con toda la Corporación para trabajar en soluciones conjuntas.
Sin aprobar los presupuestos anuales desde 2024, seguimos con los presupuestos prorrogados desde ese mismo año. A pocos meses de finalizar el plazo de ejecución del PSTD de Las Presillas, las obras siguen sin terminar y no podremos justificar la subvención ya recibida. Tampoco existe una partida presupuestaria aprobada para poner en marcha la Comunidad Energética de Rascafría. Además, no hay trabajo real desde ninguna concejalía, que están todas en manos del alcalde.
La cultura ha desaparecido prácticamente de nuestro Ayuntamiento. En estos años de gobierno se han eliminado todos los eventos que antes se celebraban y, lo que es más preocupante, no se han sustituido por otros.
Se ha perdido el servicio municipal de ambulancia, que durante años funcionó correctamente, debido a la incapacidad para contratar conductores.
Los vehículos estacionan por el pueblo y circulan sin ningún tipo de orden, sin que exista control ni se impongan sanciones y esto es responsabilidad del Ayuntamiento.
Asimismo, existen quejas de padres y madres por el estado en el que se encuentran los parques infantiles, que carecen de un mantenimiento alguno.
El Alcalde ha contratado una empresa para gestionar las redes sociales del Ayuntamiento que nos cuesta 1.331€ mensuales a los vecinos, cuyo principal cometido parece ser la promoción de su imagen personal, eliminando además de forma sistemática los comentarios críticos.
Por otro lado, la actividad a lo largo del año es prácticamente inexistente, limitándose a la organización de las Navidades, las Fiestas Patronales de Rascafría y Oteruelo, y San Andrés. Desde el inicio de la legislatura, estos eventos se caracterizan por la improvisación, lo que ha derivado en un auténtico despilfarro económico debido a la falta de planificación.
En la anterior legislatura dejamos en funcionamiento el gimnasio municipal, que siempre tuvo un carácter provisional, a la espera de la reforma del Polideportivo Municipal, donde se ubicaría el gimnasio definitivo. Sin embargo, en la presente legislatura no se ha avanzado en ningún proyecto en este sentido, ni tampoco se ha convocado la plaza de coordinador deportivo, necesaria para garantizar la continuidad y adecuada gestión del servicio. Actualmente, el gimnasio se mantiene únicamente con personal temporal.
Por otro lado, es habitual que el alcalde realice anuncios sin respaldo concreto ni documentación que los sustente. Un ejemplo reciente es el relativo al suministro de agua a la urbanización de Los Grifos, sobre el que afirmó disponer prácticamente de una propuesta propia, que sin embargo nadie conoce. Lo mismo ocurre con la residencia de mayores, mencionada por él en una entrevista, donde indicó que, aunque quizá no se materialice en esta legislatura, sí “podría colocarse el cartel de próxima construcción”. Como en otros casos, no existe información pública ni constancia de dicha propuesta.
El alcalde nos acusa de ser una oposición destructiva y de no aportar nada, pero lo único que hacemos es alertar de todos estos problemas. Sin embargo, nunca hemos sido escuchados.
De manera sistemática, nuestros escritos solicitando información y acceso a diversa documentación no reciben respuesta. Desde hace un año, el alcalde nos impide el acceso a cualquier tipo de información, lo que constituye una absoluta ilegalidad.
También es necesario preguntarse qué papel está desempeñando parte de la oposición. Aceptar el acta de concejal implica asumir una responsabilidad: gobernar, fiscalizar la acción de gobierno o plantear una alternativa. Sin embargo, algunos no están cumpliendo con ninguna de estas funciones, anteponiendo intereses de partido o diferencias personales al interés de los vecinos.
SOMOS Rascafría-Oteruelo siempre ha estado dispuesto a trabajar y a implicarse por el bien de Rascafría y Oteruelo del Valle. La pregunta es:
¿qué han hecho y hacen los demás?
Ángel García Merino
Portavoz del Grupo Municipal SOMOS Rascafría-Oteruelo
Ayuntamiento de Rascafría

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