Una Casa de niños y niñas, donde la infancia crece despacio, en contacto con la naturaleza.
En una pequeña localidad rodeada de naturaleza existe una escuela infantil que demuestra que lo pequeño puede ser extraordinario. Es un espacio educativo donde cada niño/a es conocido por su nombre, donde el tiempo se adapta a la infancia y donde aprender significa experimentar, explorar y sentirse seguro.
Esta Casa de niños/as rural nace y crece en un entorno privilegiado: ubicada junto al embalse del Atazar entre campos abiertos, aire limpio, silencio, colores cambiantes según la estación de año y múltiples oportunidades para descubrir el mundo desde los sentidos. Aquí, la naturaleza no es un complemento, es parte del aula. Los niños juegan, observan, investigan y aprenden al aire libre, en el invernadero de la escuela, en los paseos por el entorno… desarrollando su curiosidad y su bienestar emocional desde los primeros años de vida.
Un equipo educativo estable y profundamente comprometido
El corazón de esta escuela son sus personas. El equipo educativo está formado por dos educadoras que llevan tiempo trabajando juntas, se conocen, se complementan y comparten una misma mirada respetuosa hacia la infancia. Esta estabilidad genera un clima de confianza fundamental tanto para los niños/as como para las familias.
Además, la escuela cuenta con una directora implicada que visita el centro todos los lunes, lo que permite un seguimiento cercano y continuo del proyecto educativo. A este acompañamiento se suma el equipo de atención temprana: una orientadora que acude una vez al mes para asesorar tanto al equipo educativo como a las familias. Si hubiera necesidad también se contaría con una especialista en Audición y Lenguaje, un especialista en Pedagogía Terapéutica y una Trabajadora Social. Equipo que en los centros educativos públicos es gratuito. Un apoyo profesional que garantiza una atención integral, algo poco habitual en centros pequeños y que supone una gran tranquilidad para las familias.
Atención individualizada: cada niño/a importa
Uno de los grandes valores de esta escuela es su número reducido de alumnos/as, que permite una atención personalizada. Aquí no hay prisas ni grupos masificados. Cada niño/a tiene su tiempo, su espacio y su acompañamiento, respetando su ritmo de desarrollo y sus necesidades individuales. Esta cercanía facilita una observación constante a la infancia y una comunicación fluida con las familias. Porque convivir con un número pequeño de niños/as, no es una limitación, es una oportunidad.
Una infancia tranquila, como la de antes, con los recursos de hoy
Muchas familias buscan hoy algo que parece haberse perdido: una infancia tranquila, segura y conectada con lo esencial. Esta escuela ofrece precisamente eso, sin renunciar a un proyecto educativo actual, coordinado y profesional. Disponemos de un cuarto de luces donde trabajamos a través de los sentidos, una sala de psicomotricidad con material adaptado a sus edades evolutivas, un aula grande donde poder realizar diversas actividades, un invernadero donde poder cultivar y cuidar plantas todo el año, un patio que da al exterior que dispone de un rocódromo y de material natural. Les facilitamos las herramientas y los materiales que desean, dando importancia a sus intereses y trabajando en éstos. Es una opción ideal tanto para familias del entorno como para aquellas que desean cambiar de vida, teletrabajar o criar a sus hijos en un entorno rural y saludable.
El edificio sí importa.
El edificio cuenta con una arquitectura privilegiada, con suelo radiante (donde en invierno se puede estar descalzo, favoreciendo de esta manera el desarrollo físico y sensorial de los niños/as) y bombas de calor, para refrescar la temperatura en el verano. Los techos son altos y de madera, lo que hace que el espacio sea amplio y acogedor. Las paredes que dan al este y al sur, están acristaladas, dejando pasar la luz y el paisaje exterior al aula.
Cocina en la escuela.
La comida se elabora en la propia escuela con productos frescos y de la zona. El vínculo afectivo con la cocinera es otro de los pilares educativos, que influyen en la adquisición de hábitos tan importantes como es el de una alimentación saludable.
¡Ven a conocernos!
Las puertas de la casa de niños/as están abiertas a todas las familias. Os invitamos a visitar el centro, conocer al equipo educativo. Si buscas una escuela donde tu hijo o hija sea acompañado con atención, calma y profesionalidad; esta puede ser vuestra escuela. Pide información o ven a visitarnos; estaremos encantadas de recibiros y caminar juntas en esta etapa tan importante de la vida.
Casa de Niños/as “El Cervatillo Dormilón”
C/Torrecilla 1 Cervera de Buitrago.
Teléfonos: 609454233/609294903 Mail: cn.elcervatillo.cerverdebuitrago@educa.madrid.org

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