La Comunidad de Madrid ha conmemorado la batalla de Somosierra con a la tradicional recreación del ataque del ejército francés y la caballería polaca sobre las tropas españolas durante la Guerra de la Independencia de 1808. Al acto ha asistido, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, junto al alcalde Alejandro Trillo.
El Gobierno regional ha iniciado esta semana los trámites para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Sitio Histórico, el enclave donde se desarrolló el combate. Este reconocimiento permitirá proteger elementos vinculados a esta contienda, como los restos del puente de piedra sobre el río Duratón, el fortín levantado por orden de Napoleón y la ermita de Nuestra Señora de la Soledad (1654), integrada en el dispositivo defensivo español.
Vecinos y asociaciones especializadas reviven cada 30 de noviembre los momentos destacados del enfrentamiento entre las fuerzas españolas y la Grande Armée napoleónica, apoyada por la caballería ligera polaca.
La jornada, que cuenta con el respaldo del Ejecutivo autonómico, se completa con explicaciones históricas, visitas guiadas, actos conmemorativos y actividades culturales para todos los públicos. También, se ha celebrado una ofrenda floral a los caídos, en la que ha participado el consejero, junto con el alcalde de la localidad. Estas propuestas buscan enseñar al visitante el valor patrimonial y militar de este enclave, al tiempo que promueven el turismo familiar en la Sierra Norte.




Una iniciativa apropiada y muy interesante, a ver si lo conseguimos. Aprovechando esto, se podría también declarar de paso como «Bien de interés cultural, en la categoría de sitio histórico» igualmente, la Venta de la Gamera ( ahora en ruinas y tristemente vandalizada) que esta situada en el km. 80 de la A-1 ( Gascones) en la cual se reunían las partidas de La Mujer Muerta, la Villa Vieja, Braojos, la Serna, etc. con el grupo de Juan Ruiz. «El Empecinado,» y también el cura Merino, para hostigar, mediante guerrillas a los franceses en toda la zona, incluida Somosierra. Dicho edificio es también parte de nuestra historia y la de los pueblos serranos, resultando imprescindible reivindicar su consolidación, restauración y musealización.