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¿Como montar tu propio vergel en ecológico? (2)

En el número pasado dejamos ya preparada nuestra parcela con el número adecuado de pies y plantados los arbustos acompañantes. En nuestro caso, en la Huerta Catalina tenemos 21 pies de diferentes variedades (12 manzanas, 5 cerezos y 4 perales), con diferentes arbustos de frutos rojos acompañantes de grosellas rojos, negros, uva espina, endrinos y frambruesos.

Todos estas variedades de frutales se han conseguido por la técnica del Injertado, por lo que en este artículo vamos a describir esta técnica y dos tipos de injertos: el primero, más utilizado en la Sierra del Rincón, y el segundo, que aunque no tenga tantos seguidores, esto pueda deberse al desconocimiento, más que al hecho de que no resulte apropiado.

Un injerto consiste en unir o insertar una parte de una planta en otra, de manera que queden soldadas y se desarrollen juntas formando una planta única. Esto se hace con la finalidad de asegurarnos de que cuidaremos un árbol que nos producirá la variedad de fruta que elijamos según nuestro gusto y según el conocimiento del territorio para organizar nuestro cultivo con variedades más tempranas o más tardías, además de beneficiarnos de las características de los patrones locales, que nos aseguran un ejemplar adaptado al suelo y resistente a las condiciones climáticas de nuestro territorio.

Antes de realizarlo hay que tener en cuenta una serie de aspectos básicos: La compatibilidad del patrón y la variedad elegida, la salud del material vegetal, la época en la que se va a realizar dicho injerto, el riego generoso previo del patrón… Para los injertos efectuados en primavera es preciso que el patrón esté más adelantado que la variedad a injertar para que el patrón pueda suministrar de inmediato el suficiente flujo de savia al injerto. Las yemas que deben emplearse para injertar se encuentran en el tercio medio de la rama.

También hay que cuidar que el cambium del patrón y de la variedad, parte situada debajo de la corteza, deben quedar en íntimo contacto. Además de que, inmediatamente después del injertado, todas las superficies cortadas deben unirse y protegerse cuidadosamente con cinta de injertar y pasta protectora, para evitar la desecación e infección de los tejidos. Todavía muchos de nuestros vecinos protegen con barro y tela, pero hay que tener muy buena mano para ello.

Posteriormente se deben cuidar y vigilar los injertos hasta que la variedad crezca convenientemente y sin estrangulamientos, suprimir los rebrotes del patrón, entutorar el brote de la variedad, etc. Y al retirar las ligaduras, se ha de hacer con sumo cuidado pues el tejido cicatrizal puede estar muy tierno.

El injerto más extendido es el de tipo Hendidura. Ésta se realiza con una navaja a la que se golpea, y posteriormente, se introduce en su centro una cuña, con el fin de que la hendidura quede abierta y resulte más fácil introducir las púas.

Cada púa, de dos o tres yemas, se corta en bisel en dos caras opuestas. Normalmente se introducen dos púas en la hendidura, una en cada extremo de la misma asegurándonos de que quedan bien alineadas. Se retira la cuña, se encinta y enmasilla.

La época más adecuada es cuando el patrón tenga las yemas hinchadas, pero antes de que inicie el crecimiento para evitar que al rajar el patrón pueda despegarse la corteza y no unir bien la púa.

Resulta muy adecuado también el injerto de púa inglés. Normalmente se utiliza este injerto cuando el patrón y la guía tienen aproximadamente el mismo diámetro.

Se descabeza el patrón con un corte en bisel de una longitud entre 3 y 4 cm. A continuación, se da un corte vertical a un tercio del extremo del bisel de unos 2- 3 cm. La misma operación se realiza con la púa. Posteriormente se abren con la navaja patrón y púa y se incrustan uno en otro. La ventaja de este injerto es que aumenta notablemente la zona de contacto de ambas cortezas.

Hay más tipos de injertos, algunos de los cuales es más apropiado realizarlos en verano. Pero sobre estos ya hablaremos en artículos futuros...

Para más información, puedes pasarte por la Huerta Catalina, gestionada por el Programa de Dinamización y Promoción de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón dependiente de la Consejería de Medioambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, situada en La Hiruela o escribir al correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Escrito por Senda Norte
 

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